Estrategia general
Como los fallos al contestar restan puntuación, no conviene responder al azar todas las preguntas que no sabemos. Sin embargo, podemos usar la probabilidad a nuestro favor para decidir cuándo sí merece la pena arriesgar.
1. ¿Cuánto resta una pregunta fallada?
Normalmente, para determinar cuánto debe restar cada pregunta fallada, se hace el siguiente cálculo:
resta = valor de la pregunta / (N − 1)
Siendo N el número de opciones de respuesta.
Ejemplo: una pregunta con 4 opciones de respuesta que vale 1 punto.
resta = 1 / (4 − 1) = 1 / 3 = 0,333
2. Por qué se calcula así: la esperanza matemática
Esto se hace de esta manera porque si tuviéramos un examen con preguntas infinitas y contestáramos todas al azar, por probabilidad, los aciertos se compensarían con los fallos, obteniendo una puntuación de 0. A este concepto se le conoce como esperanza matemática.
3. Cómo aprovechar esto a nuestro favor
Si se cumplen estas condiciones en los criterios de puntuación del examen, podemos contestar todas las preguntas en las que hayamos descartado al menos una opción de respuesta.
De esta manera, a la larga, es más probable obtener puntuación extra, ya que los fallos no compensarán del todo los aciertos, dando como resultado una puntuación mayor que si no hubiéramos contestado esas preguntas.
4. Ten en cuenta
Importante: esto es una cuestión de probabilidad. Usar esta estrategia no garantiza que vaya a salir bien, ya que puede darse el caso de que falles muchas más preguntas de las que aciertas, y eso te penalice. Aun así, por probabilidad, es más probable salir beneficiado a la larga.
La elección de usar o no esta estrategia dependerá de cada uno, de su nivel de confianza en las opciones descartadas y de su tolerancia al riesgo el día del examen.